Pina Bausch
Caminante incansable
Desde ni帽a Pina Bausch 鈥渂ail贸 sus sentimientos鈥, prefer铆a expresarse en movimientos antes que en palabras. Hoy, a los 63 a帽os de edad, la peque帽a Pina Bausch es considerada por la cr铆tica mundial la 鈥渕ejor core贸grafa del siglo 20鈥.
Pina Bausch naci贸 el 27 de julio de 1940 en la peque帽a ciudad alemana de Solingen, como hija de un tabernero. Inicia sus estudios de danza en 1955 en la Escuela Superior Folkwang de Essen, dirigida por Kurt Jooss. Sus maestros fueron, entre otros: Trude Pohl, Anne Wooliams, Audrey Harman, Cleo Nordi, David Poole, Valentin Prorwitsch, Ir茅n Bartos, Ilona Haan-Ireghy, Gisela Reber, Isa Partsch-Bergsohn, Hans Z眉llig, Anna Markard, Alfredo Corvino, Walther Nicks, Pearl Lang, Denis Carey, Lucas Hoving, Matt Mattox y Albrecht Knust. En 1958 se grad煤a en danza esc茅nica y pedagog铆a de la danza.
En 1959 obtiene una beca del Servicio Alem谩n de Intercambio Acad茅mico (DAAD), que le permiti贸 perfeccionarse en EE.UU. durante tres a帽os. All铆 fue estudiante especial en la escuela Juillard de Nueva York, donde tom贸 clases con Jos茅 Limon, Margaret Craske, Louis Horst, Mary Hinkson, Ethel Winter, Helen Mc Ghee, Herbert Ross y La Meri, entre otros.
Despu茅s de integrar diversas compa帽铆as de danza estadounidenses, la joven bailarina regresa a Alemania en 1962, invitada a trabajar como solista en el reci茅n fundado Folkwang Ballett, bajo la direcci贸n de Kurt Jooss. El nuevo ensamble pronto es aclamado internacionalmente y adem谩s de realizar giras por Holanda, B茅lgica y la Ex-RDA, se presenta en los festivales de Salzburgo, The Two Worlds Spoleto o el Jacob鈥檚 Pillow, por nombrar s贸lo algunos.
De bailarina a cor茅ografa
Al finalizar la d茅cada de los 60, Pina Bausch obtiene cada vez m谩s reconocimiento como core贸grafa. El complejo relacionamiento entre hombres y mujeres es un tema reiterativo de sus piezas, a lo largo de toda su carrera. Su destreza radica en mostrar las debilidades de ambos g茅neros, mujeres y hombres como v铆ctimas y victimarios. Ya sus primeras coreograf铆as, a煤n las m谩s tradicionales, basadas en grandes textos de la literatura mundial o piezas musicales, dejaban entrever que algo nuevo estaba surgiendo. La artista expresaba los temas existenciales, como la vida y la muerte, a trav茅s de im谩genes visionarias y de una fuerza arcaica inusual para la 茅poca. A partir de ese momento dej贸 de contar una historia, para contar varias historias peque帽as sobre el amor y la ternura, la soledad y el poder.
Durante toda su carrera Pina Bausch se atrevi贸 a ir m谩s all谩 de las convenciones fijadas y experiment贸 con improvisaciones de free-jazz, balletts sobre canciones de moda o coreografiando m煤sica de Bertolt Brecht y Kurt Weill.
En 1969, luego de haber ganado el primer premio en el concurso coreogr谩fico de Colonia, asume la direcci贸n del Estudio de Danza Folkwang y comienza su trabajo docente en la Escuela Superior Folkwang.
El misterio de Wuppertal
Desde 1973 la Bausch dirige su propia compa帽铆a, el Tanztheater Wuppertal, que se convirti贸 en sin贸nimo de excelencia para el teatro-danza en el mundo. Aunque viaja much铆simo con su ensamble siempre vuelve a la ignota ciudad a orillas del r铆o Wupper. En Wuppertal cre贸 m谩s de 30 coreograf铆as, muchas de ellas en cooperaci贸n con instituciones culturales de otros pa铆ses. Pina Bausch considera imprescindible viajar, en el sentido m谩s amplio de la palabra: tanto dentro de s铆, como explorando otras culturas. Es famosa por la energ铆a con la que se lanza en estos viajes exploratorios. Por ejemplo, en Los Angeles, preparando "Nur Du" (Solamente t煤, 1996), visit贸 clubes de m煤sica salsa, bares de strip-tease, un club de boxeo y un templo budista. Pina Bausch no pretende hacer la r茅plica exacta de un determinado lugar, sino m谩s bien reflejar las impresiones recogidas por ella y sus bailarines. 鈥淣o me interesa c贸mo se mueve el ser humano, sino aquello que lo conmueve鈥, explica la core贸grafa.
A pesar del 茅xito mundial, que le abri贸 las puertas de todos los grandes teatros, Pina Bausch opt贸 por quedarse en Wuppertal. El dramaturgo alem谩n Heiner M眉ller alguna vez dijo que 鈥渟olamente en la provincia surge la creatividad, no en las grandes ciudades鈥, corroborando de este modo la opci贸n de la Bausch.
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